Conocer las características organolépticas de la carne de cordero es conveniente para saber comparar con garantías y evitar fraudes. No en vano, ha habido un aumento de la crianza de estos animales y por eso es bueno que el consumidor sepa si va a comer un producto de calidad. En este post os contaremos las principales claves para dar respuesta a ello.

Principales características del cordero

Es importante indicar que, pese a las condiciones comunes que tiene esta carne, la raza y la edad del ejemplar van a generar matices o cambios. Otro aspecto que hay que tener en cuenta es el tipo de alimentación, que puede influir en la proporción de grasa del animal. En cualquier caso, sí se pueden destacar los siguientes aspectos.

Color

La carne de cordero es roja y, en este sentido, se le ha atribuido un porcentaje graso considerable. En cualquier caso, conviene matizar mucho esta definición porque, en función del corte y de la alimentación del animal, puede variar la proporción de este componente.

No obstante, cualquier carne de este animal es rica en proteínas, minerales, vitaminas y todo tipo de aminoácidos, de manera que su consumo se hace recomendable. Este es uno de los alimentos más completos que hay y no ha de extrañar que en algunas sociedades sea el principal aporte cárnico.

Textura

La textura de la carne de los corderos es, por lo general, tierna. Ahora bien, en ejemplares jóvenes suele serlo más porque no han comido pasto o bien su proporción ha sido reducida.

Un aspecto destacable es que, si se deja a un lado lo relacionado con el sabor, la carne de ovino no es difícil de cocinar. Por esa razón, se puede optar por la cocción, el asado o, incluso, la parrilla. Es evidente que hay cambios en función del método, más no en la preparación.

Sabor

Si hay algo que marca la diferencia de esta carne con respecto a las demás es el sabor. Cuando se come carne de ovino, no hay riesgo de que esta sea insípida porque siempre se manifiesta fuerte y con personalidad. Este es el punto que da un perfil propio a esta carne que la distingue de las demás, puesto que el sabor es suficientemente potente. Eso sí, hay algunos elementos diferenciadores que conviene tener en cuenta.

Por ejemplo, hay que señalar que la carne de ejemplares adultos tiene que ser adobada porque, de lo contrario, no es posible comerla en condiciones de palatabilidad correctas. Cuando se trate de lechazos ternascos, el adobo no es necesario para disfrutar de esta carne cocinada al horno.

El consumo de carne de cordero es un placer si se sabe elegir bien; para ello, es fundamental contar con un proveedor de confianza que pueda proporcionar la mejor materia prima. En Toison de Oro se comercializa carne de corderos lechales con todas las garantías, con servicio a domicilio y distribución para profesionales. Si se busca carne de calidad criada en los campos palentinos, esta es la mejor opción.