Aunque siempre es buen momento para sorprender con un buen lechazo al horno, qué duda cabe de que se aproximan fechas en las que lucirse en la cocina. ¿Hay alguna mejor manera que hacerlo con un buen asado? La respuesta es un no rotundo.

Si lo que se pretende es sorprender, lucirse y hacer que todos en la mesa se chupen los dedos y se deshagan en elogios, hay que estar atentos. Al final de este artículo va a quedar claro cómo asar el mejor lechazo. Os contamos cómo conseguir un plato tan exquisito como en el mejor de los asadores. Sacad papel y boli, es Hora de tomar notas.

La calidad de la pieza y la receta, las dos claves del mejor lechazo al horno

Tanto si se ha intentado alguna vez sin éxito como si no se ha hecho nunca, se debe saber que una de las claves de esta receta se encuentra en la calidad del propio lechazo. En este sentido y para que el sabor no sea demasiado fuerte, el lechal es el más indicado para asar cordero. Es el nombre que reciben los lechazos que solo han sido alimentados con leche materna. Una alimentación que va a influir mucho en el sabor del plato.

Una vez aclarado esto, dependerá de los comensales que vayan a ser la cantidad que se tendrá que comprar. Medio cordero o uno entero dependiendo de cuántas bocas se vayan a sentar en la mesa. Hay que estar atentos a las asaduras. Aunque algunos las desechan, asarlas junto al lechazo es una opción más que recomendable, independientemente si es medio o es entero.

Ya se tiene el cordero lechal, se ha determinado la cantidad, llega pues la hora de cocinarlo cuando no se tiene un horno de leña. En ese caso, no debe cundir el pánico. Un poco de paciencia bastará para conseguir el mejor de los resultados.

La receta más purista

Aunque existen numerosas recetas, es importante saber que por el propio sabor del cordero si es bueno y es lechal, la cuestión radica más en la manera de hacerlo que en los ingredientes.

Untar el medio cordero con manteca blanca y echarle sal al gusto. En la bandeja donde se va a asar se echa un par de vasos de agua y una rama de tomillo salvaje. Durante el tiempo de cocción el agua irá mermando y cuando ya esté bien reducida será el momento en el que se produzca el dorado de la piel.

El lechal tiene que estar jugoso por dentro y crujiente por fuera. Algo que solo se consigue optando por un asado lento y vigilado. Dar la vuelta a las piezas es una buena opción para que se doren por todas las partes.

El horno y los tiempos, aspectos fundamentales en esta receta

Para los hornos eléctricos convencionales el tiempo aproximado de cocción estará entre una hora y media y dos horas. Precalentarlo a 220 grados será la mejor idea, mientras se va poniendo el cordero en la fuente donde se va a asar. Si se van a cocinar las cabezas, es importante que estas estén mirando hacia arriba.

Tras estas indicaciones es aconsejable bajar el fuego hasta los 180 grados. Vigilarlo cada 20 minutos y regarlo con el propio jugo es otra de las claves para que se cocine el mejor lechal estas navidades.

En Toisón de Oro si de algo se sabe es de lechales, entre otras muchas carnes. De la mejor materia prima para esta receta de lechazo al horno. La definitiva. La que se debe saber porque en el caso del cordero se trata más de una cuestión de raza, de corte, de temperatura, de tiempo y de paciencia que de cualquier otra cosa. ¡Buen provecho!