Lechazo precocinado

Para disponer de la mejor carta para los clientes es preciso contar en todo momento con la disposición de una carne exquisita, como es la del lechazo precocinado. ¿Por qué precocinado? Por la rapidez que merece el buen cliente, además de la calidad que exige. Todo esto es posible gracias al sello de garantía con el que cuenta este producto.

Los beneficios de contar con un lechazo precocinado

Tener un restaurante o un hotel implica una gran responsabilidad. Todo debe estar perfecto para agradar al máximo al cliente. No todo depende del servicio que debe recibir, el cual, sin dudas, ha de ser exquisito. Es preciso ganarse su paladar optando por una carne deliciosa que no suponga para el negocio una gran dificultad.

El cordero lechal o lechazo es una carne recomendada para los más suculentos platos. Que un menú contenga esta opción suele ser de una gran atracción por parte del comensal, que espera un producto gourmet tradicional.

Hablar del lechal es referirse a una carne tierna. La cría del cordero tiene un sabor sublime y, lo mejor de todo, no requiere de una gran preparación. Es posible presentar un increíble plato de gran sabor en muy pocos pasos. Además, todo se facilita para los cocineros cuando tienen ante sí una carne precocinada, que no requiere de mucho tiempo al fuego.

Esto trae, a su vez, grandes beneficios para el negocio. No hacer esperar a los comensales por mucho tiempo, para, al final, presentarles un plato delicioso y único, con las mejores garantías de estar ante una carne de primera categoría, es algo inmejorable.

Además, las posibilidades para cocinarlo son enormes, dadas las piezas en que se puede dividir. Es así como, con el lechazo, se puede optar por ampliar la carta de un negocio, ofreciendo distintas partes del mismo.

Lechazo precocinado listo para consumir

Cada pieza puede ser un plato distinto

Las opciones del cordero lechal son enormes. Puede presentarse en distintas piezas o entero, en función de las exigencias del cliente. De esta forma, a continuación se proponen algunas ideas que pueden incluirse en el menú.

– En cuna. Presentado sin cabeza y sin patas, el lechazo permanece entero. Asado en su punto es perfecto para banquetes. Su solo sabor y carne tierna harán las delicias de todos los asistentes.

– La paletilla de lechal. Su jugosidad es inconfundible. Suele ser la pieza más solicitada por quienes prefieren degustar lo que se considera la mejor parte del lechazo. Al estar precocinada, solo se requerirá un menor tiempo para lograr una cobertura crujiente y un interior lo suficientemente tierno como para deleitarse.

– Chuletillas de lechazo. Abiertas a varias formas de preparación, son irresistibles una vez que se prueban. Además, tienen la ventaja de que no aburren tan fácilmente, ya aceptan ser asadas, hacerse a la plancha e ir acompañadas de multitud de salsas.

– La pierna. Muy versátil, a la vez que deliciosa, es apta para una gran variedad de guisos. Por su generoso tamaño, puede ser presentada en chuletitas o formar parte de platos suculentos de la gastronomía.

– Las menudencias, por su parte, son muy socorridas en los platos, dando el sabor que merece todo paladar.

No es extraño que el lechal sea una carne cada vez más demandada en las cocinas de alto prestigio nacional. No solo cuenta la tradición cultural, sino que consigue llevar la exquisitez a los lugares más insospechados de la geografía.

Toison de Oro es la empresa encargada de llevar el lechazo precocinado a los lugares más exclusivos. Cuando se busca un producto artesanal, con la mejor calidad, es la opción perfecta para una carne con la mejor garantía. Para que todos los clientes puedan decir orgullosos que degustaron, gracias al restaurante elegido, el mejor plato.