La normativa de etiquetado de cordero es la garantía de origen del producto. En este caso, conviven distintas disposiciones que no son contradictorias entre sí en función del ámbito legislativo. En esta entrada se hará referencia a la normativa comunitaria y a la de cada indicación geográfica protegida. Además, se indica dónde es posible degustar una carne de lechazo de la mayor calidad.

Normativa comunitaria etiquetado cordero

La normativa comunitaria establece que en el cordero, al igual que en las demás carnes, hay que incluir una información obligatoria y visible para el comprador. Es importante señalar que la normativa comunitaria es la que tiene más importancia jerárquica y, en el caso de España, es la referencia mínima para poder comercializar canales de cordero en perfectas condiciones.

En 2015, entró en vigor la nueva normativa que exigía hacer constar el país de origen de los corderos no criados en España en los expositores de venta de carne. Además, tiene que constar el origen del animaldónde se crió y la fecha del sacrificio. Esto es fundamental para saber si el animal se crió en España o no. Hay, por otra parte, una información referida a la trazabilidad como los códigos y lotes para evitar intoxicaciones masivas.

En consecuencia, este es el primer aspecto que hay que tener en cuenta para la compraventa de carne de cordero. Si no se cumple alguno de estos aspectos, se estaría cometiendo una ilegalidad.

Normativa IGP

En España la normativa marco se adapta a lo que establece la Unión Europea. Así mismo, determinadas políticas como las de ganadería están descentralizadas y son las Comunidades Autónomas las que deciden cómo gestionar este aspecto. Los entes reguladores son territoriales, también en lo referente a la crianza de carne de cordero.

Este es el caso de las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) españolas que tienen como objetivo controlar la crianza de los animales y certificar su origen. Son un filtro para asegurar la calidad de un producto.

En España existen las IGP “Cordero de Navarra”“Cordero de Extremadura”“Cordero Manchego”“Cordero Segureño”“Lechazo de Castilla y León” y “Ternasco de Aragón”,siendo las dos últimas las más populares. A priori, son los organismos que gestionan la IGP los responsables del etiquetado de las canales.

Es importante señalar que es cada IGP la que marca su propia normativa y exigencias, de manera que los requisitos podrán variar y es conveniente tener en cuenta este aspecto para no tener problemas. En cualquier caso, el principal elemento distintivo es el de los controles, que solo se podrán realizar en locales previamente autorizados. Esta es la forma de asegurar la calidad de un producto que, en los últimos años, se ha revalorizado.

En el caso de la IGP “Lechazo de Castilla y León”, las exigencias para el etiquetado del cordero son mayores porque los encargados realizan un control suplementario y añaden un número de registro y cuatro etiquetas en cada extremidad del canal.

Disfrutar de la mejor carne de cordero

Para disfrutar de la mejor carne resulta conveniente conocer los detalles del etiquetado del cordero. De este modo, será posible degustar una carne de calidad sin engaños. Aunque hoy la mayoría de los comercializadores de carne son conscientes de estas obligaciones, nunca está de más tenerlas en cuenta.

Quién desee degustar carne de lechazo castellano puede hacerlo a través de Toison de Oro donde disfrutará de un lechazo asado de Castilla y León en su jugo y con la garantía de calidad que certifica el etiquetado de cordero. A su vez, también son referencia en la comercialización de carne de otros animales como toro, cabrito o pavo, así como de patés de calidad como aperitivo. Es posible solicitar los productos para particulares y para profesionales de la alimentación.