La cría de ovejas ha tenido tradicionalmente la triple función de aportar lana, leche y carne. Sin embargo, la especialización siempre ha existido y, allí donde era posible, se criaban aquellas razas que aportaban más producto. En este artículo se hace referencia a las razas de ovino de carne y al producto que se puede degustar en Toisón de Oro.

Razas de ovino de carne

La principal característica común de todas las razas que se van a enumerar es que su crianza se ha fomentado por la cantidad de carne que aportaban o por el sabor de la misma. Estas razas son autóctonas, aunque en algunos casos se pueden encontrar cruzadas con otras porque, salvo en casos muy puntuales y por conservación de las especies, esa ha sido la tónica.

1. Manchega

Esta raza criada en la región de La Mancha tiene la ventaja de adaptarse a zonas con pastos limitados y su carne, además de ser tierna y jugosa, cuenta con pequeñas infiltraciones de grasa. También se cría para la producción de leche.

2. Castellana

Esta es una de las razas de producción cárnica por excelencia, puesto que la crianza es predominante en Castilla y León. En sus orígenes, se criaba sobre todo para leche y carne. De hecho, la carne más codiciada es la del lechazo, que destaca por su suavidad y sabor, aunque también se crían corderos de más edad con resultados óptimos.

3. Merina

La principal característica de esta raza es su adaptabilidad a diferentes entornos, porque se puede localizar en distintas zonas de España, ya sean estas más húmedas o secas. Además, tradicionalmente se ha criado para todo tipo de aplicaciones prácticas, aunque hoy se pone en valor el sabor de su carne porque es diferente a las demás.

4. Churra

La raza churra, junto con la castellana, es una de las más populares en la comunidad de Castilla y León, sobre todo en Burgos, León, Zamora y Palencia. Se cría sobre todo para la carne de lechazo y el producto destaca por ser suave, jugoso y poco graso en comparación con otras razas.

5. Segureña

La raza segureña se denomina así porque es originaria de la Sierra del Segura, en el sureste del país. Una de las ventajas es que se puede criar en contextos climáticos hostiles. Se cría para carne casi en exclusiva y su carne destaca por tener grasa infiltrada, pero con un sabor muy suave que en ningún caso recuerda a sebo. Los corderos que se sacrifican ya son de una cierta edad.

6. Navarra

La raza navarra es originaria de este territorio, concretamente la zona sur centro donde no se cría la raza latxa. En sus orígenes, la crianza era para leche, carne y lana, aunque ahora se ha especializado casi en exclusiva en carne. De hecho, es una de las razas admitidas para la IGP “Ternasco de Aragón” para animales de menos de 14 kilos.

7. Ojinegra y Rasa Aragonesa

Estas especies son originarias de Aragón y hoy se cría para carne porque es muy sabrosa, hasta el punto de que en Aragón se ha creado la IGP “Ternasco de Aragón” para la carne de los corderos de esta raza y la Rasa Aragonesa.

Las razas de ovino de carne son variadas y, en función de las características del territorio y de la carne que producen, se crían más o menos. En Toisón de Oro contamos con carne de lechazo de la máxima calidad envasada al vacío para particulares y profesionales. Si se desea probar una carne de calidad criada en Castilla y León, esta es una opción muy interesante. ¡Ponte en contacto con nosotros e infórmate!